La Celeste creyó haberla volteado antes del descanso: Araújo al 44' y Canobbio en el 45+6' parecían suficientes, pero el suplente Varela entró y en dos minutos igualó para los Tiburones Azules, el gol de sustituto africano más veloz en Mundiales desde Roger Milla en 1994. Un punto de oro para la isla que nunca había pisado el torneo.