“Silbato en reposo: deja correr el balón con calma del norte”
Agua que no has de beber déjala correr, y este noruego deja correr el fútbol con gusto. Amante de dejar jugar, se guarda el silbato y premia la ventaja con paciencia de fiordo; deja fluir las jugadas y solo pita cuando de verdad hace falta. Cree que el partido bonito necesita aire frío y limpio para respirar. Trae temple nórdico y muñeca tranquila. Dato 100% inventado: dicen que lleva la cuenta de las jugadas de gol que salvó por no pitar, que detesta cortar un contragolpe y que asegura haber dejado correr una tan linda que hasta los aficionados rivales lo aplaudieron de pie en pleno invierno.