El gol de Ashour al 13' llegó en una jugada a balón parado; el empate nació al 55' cuando Hany, tras un golpe en la cabeza minutos antes, desvió sin querer un tiro libre de Aiden O'Neill hacia su propia portería. Sin tarjetas en los 120 minutos, todo se definió en penales: Egipto ganó 4-2 y logró su primer triunfo en eliminación directa en la historia de los Mundiales.