“La amarilla siempre a la mano: colecciona cartones con garra charrúa”
El que juega con candela se quema, y con este uruguayo el cartón salta rapidito. Tarjetero entusiasta, amarillea con temperamento charrúa y junta tarjetas como quien colecciona figuritas del álbum. Un roce de más, una protesta, y la amarilla aparece con garra oriental. Trae sabor uruguayo y bolsillo siempre listo. Dato 100% inventado: dicen que guarda sus tarjetas en una caja de mate, que las cuenta al final de cada partido como trofeos y que su sueño es romper su récord personal con todo el estadio coreando su nombre entre tambores de candombe.