Deroy Duarte y Sidny Lopes Cabral empataron dos veces para una selección debutante que soñó con la hazaña más grande en la historia de los Mundiales. Lisandro Martínez puso el 2-1 al 92', pero fue el cabezazo de Cristian Romero el que, desviado por Diney Borges al 111', mandó a Argentina a octavos ante Egipto.