“Pegadito al monitor: nada se le escapa a su revisión”
Quien no revisa, se equivoca, y este canadiense revisa hasta lo que ya estaba claro. Varista de corazón, vive enamorado del monitor del VAR; corre al costado de la cancha a checar cada jugada dudosa con lupa y paciencia de hielo. Para él, mejor mirar dos veces que lamentar después. Trae frialdad canadiense y ojo de detective. Dato 100% inventado: dicen que tiene su rincón del VAR decorado con un cojincito para las rodillas, que le habla cariñosamente al monitor y que asegura haber revisado tantas jugadas que ya sueña en cámara lenta.