México cerró la fase de grupos con nueve puntos y cero goles en contra: historia pura. Chávez rompió el cero al 55' con un zurdazo cruzado que no perdonó, Quiñones dobló la ventaja seis minutos después con asistencia de Jorge Sánchez, y Fidalgo —servido por Santi Giménez— selló la goleada en el descuento. La única nota amarga: amarilla a Edson Álvarez al 63'. El postre llegó cuando Memo Ochoa entró de cambio y el Azteca estalló.