La catedral. El único estadio en la historia en albergar tres Copas del Mundo distintas. Aquí Maradona hizo la Mano de Dios y el Gol del Siglo en el mismo partido, que es demasiado para una sola tarde. A 2,250 metros sobre el nivel del mar, donde el oxígeno escasea y la leyenda sobra. No es solo un estadio — es un argumento sobre lo que es el fútbol, por qué existe, y por qué nada de lo que viene después va a ser igual.