Croacia se puso arriba con un golazo de Perišić que asistió Stanišić, y se veía la sorpresa en Toronto. Pero al 68' el VAR mandó a revisar una falta de Vlašić sobre Renato Veiga en un córner, penal que Cristiano Ronaldo no perdonó. El resto fue tensión pura hasta que Rafael Leão sirvió el centro que Gonçalo Ramos clavó de cabeza en el último suspiro para cerrar la remontada y meter a Portugal a octavos ante España.