Fue el primer gol del torneo abierto en menos de diez minutos: Sadílek remató y los checos defendieron con orden hasta que Šulc metió la mano en el 81'. El VAR confirmó el penal y Mokoena, quien llegó llorando al himno dedicándole el partido a su abuelo fallecido, no tembló ante Kovár. Con el empate, ambas selecciones quedan con un punto en el Grupo A y se juegan el todo o nada en la última jornada.