La neta
Treinta y dos años. La última vez que Estados Unidos jugó un partido de Copa del Mundo en casa fue 1994. Desde entonces, una generación entera creció, vio fútbol europeo, se fue a jugar a la Premier y a la Bundesliga, y volvió para este momento: Pulisic, McKennie, Reyna, Balogun — bajo las luces de Hollywood y ante noventa mil personas que nunca habían tenido un equipo así para creer. Enfrente, Paraguay: disciplinado, peligroso, el equipo que le ganó a Argentina en las eliminatorias sudamericanas. Gustavo Alfaro no vino a Los Ángeles a tomarse una foto. El debut de Pochettino en un Mundial. El partido que Pulisic lleva años esperando. Todo empieza aquí.