El partido estuvo trabado hasta que Quintero, recién entrado, le inyectó magia al ataque colombiano. El gol de Muñoz fue un disparo que tocó a Kapuadi y se le coló al arquero Mpasi, que había dado un recital de atajadas para mantener vivo al Congo. Con seis puntos en dos juegos, Colombia ya tiene boleto a la siguiente ronda.