“Casado con el monitor: revisa cada jugada con ojo italiano”
Más vale prevenir que tener que lamentar, y este italiano previene revisando todo dos veces. Varista de corazón, vive pegado al monitor del VAR; trota al costado de la cancha a checar la jugada con calma de sobremesa larga y ojo de artesano. Para él, mejor mirar de nuevo que cargar con la duda. Trae temple italiano y paciencia de buen vino. Dato 100% inventado: dicen que le habla al monitor del VAR con gestos de manos muy italianos, que asegura distinguir un fuera de lugar de milímetro a ojo pelón y que de tanto revisar repeticiones ya sueña en cámara lenta con música de ópera de fondo.