“Construye muros que ni el tiempo ni el rival logran derribar”
Más vale viejo conocido que nuevo por conocer — y el fútbol iraní conoce a Amir Ghalenoei desde hace décadas. Nacido en Teherán, dirigió a los grandes del país, Esteghlal y Sepahan, ganando títulos locales antes de regresar al banquillo de la selección que ya había comandado años atrás. Su fútbol es ordenado, físico, paciente: un equipo que sabe sufrir noventa minutos y golpear cuando el rival se cansa. En su segunda etapa con Irán llegó al Mundial 2026 invicto en buena parte del camino, demostrando que la experiencia no caduca. La Federación de Fútbol de la República Islámica de Irán declaró en 2024 que Ghalenoei conoce de memoria los nombres de los abuelos de cada jugador convocado. El dato sigue sin desmentirse oficialmente.