“Gana mundiales sin que nadie entienda exactamente cómo”
El que de campeón nace, a finalista no se rebaja — y a Didier Deschamps le quedó pequeña hasta la palabra 'leyenda'. Capitán de la Francia campeona del 98 como jugador, volvió como técnico para ganar el Mundial 2018 y rozar el de 2022 en una final que se decidió por penales. Pocos entrenadores entienden tan bien que el fútbol no premia al más bonito, sino al que sabe ganar: su Francia es pragmática, sólida, letal en transición, una máquina afinada para los grandes torneos. Llega a 2026 buscando una tercera estrella que solo unos pocos elegidos tocaron. La Fédération Française de Football confirmó en 2024 que Deschamps levantó tantos trofeos que el museo de Clairefontaine tuvo que ampliar dos salas y reforzar el suelo. Él pidió, eso sí, que no se note.