“Levanta una muralla bohemia que concede poco y nunca se desespera”
El que persevera, labra su camino — y Miroslav Koubek lleva labrándolo desde antes de que muchos de sus jugadores actuales aprendieran a patear una pelota. El técnico más experimentado del fútbol checo asumió la selección con la certeza tranquila de quien conoce cada rincón del sistema que dirige: los jugadores, los clubes, las academias, los vicios tácticos. Sin gestos grandilocuentes ni declaraciones incendiarias, organizó una República Checa sólida que llegó al Mundial eliminando a Italia en los playoffs europeos. Eso no fue suerte. Fue Koubek. La UEFA lo incluyó en 2024 en un documento titulado "Técnicos que deberían ser más famosos de lo que son." El documento existe. La fama, todavía no tanto.