“Presión sin piedad, corazón para cada quien”
Nadie es profeta en su tierra — y Jesse Marsch lo entendió tan bien que se fue a entrenar a la del vecino. El técnico estadounidense llegó a Canadá con un currículo forjado en el sistema Red Bull: Salzburgo, Leipzig, equipos donde implantó un fútbol de pressing intenso, vertical y sin descanso. Jugó como mediocampista profesional en la MLS antes de descubrir que su verdadera vocación estaba en el pizarrón. Hoy dirige a una generación canadiense irrepetible — Davies, Jonathan David, Buchanan — con la misma energía con la que él mismo presionaba rivales en su mejor año. La ironía de un americano llevando a Canadá al Mundial que ambos países coorganizan no se le escapa a nadie. La US Soccer pidió en 2024 'tomar nota' del asunto. Marsch respondió que estaba ocupado clasificando.