“Defiende con escuela italiana y transiciona con velocidad africana”
Entre el calcio y el desierto se construyó Sabri Lamouchi. Nacido en Francia de familia tunecina en 1971, jugó de mediocampista en el Inter de Milán y el Parma en los años dorados del fútbol italiano — esa escuela de táctica y disciplina que se lleva para siempre — y eligió representar a Costa de Marfil como internacional. Después llegó el banquillo: Costa de Marfil, Rennes, el Nottingham Forest de la Championship, selecciones del Golfo. Un técnico con cuatro idiomas y cinco culturas futbolísticas incorporadas, que llegó a Túnez con la autoridad callada del que no necesita explicar de dónde viene porque su currículum lo hace por él. Pocos técnicos del torneo entienden el fútbol africano, el europeo y el árabe desde adentro. Lamouchi los vivió todos.