Siete veces ha cruzado el Mediterráneo esta águila, y siete veces el mundo la ha mirado caer antes de tiempo. Pero Cartago tiene memoria larga: en su último partido en Catar le arrancó la victoria a Francia, a los campeones, solo para irse a casa con las manos llenas de nada. Así es Túnez — capaz del golpe que sacude las mesas, incapaz aún de quedarse en el banquete. Sami Trabelsi llega al Grupo F con la lógica del artesano: orden, bloque, el cuchillo bien afilado para el momento exacto. El ranking 36 del mundo no miente — hay calidad de sobra. La pregunta de siempre regresa: ¿cuándo se queda esta águila más allá de la primera tormenta?