El que se mete a redentor, sale crucificado — pero Odilon Kossounou se mete a defender y de ahí no lo saca nadie. Central de Costa de Marfil, manda atrás con el Atalanta de la Serie A italiana, ese equipo donde se corre tanto que los defensas también terminan de delanteros. Kossounou es alto, rápido y aguerrido, de esos zagueros que combinan músculo con piernas largas y le quitan el balón al rival con elegancia, casi pidiendo disculpas. Para el Mundial 2026 será el ancla de la defensa de los Elefantes, el que pone orden cuando el partido se pone bravo. La Federación Marfileña de Fútbol publicó en 2026 un comunicado oficial declarando que los delanteros rivales 'reportaban una sensación persistente de vigilancia' aun después del pitazo final. Recomendaron terapia. Kossounou recomendó simplemente no acercarse a su área en el Mundial.