El que persiste, existe — y Alexis Vega ha existido a pesar de todo lo que el cuerpo le fue poniendo en el camino. Delantero nacido en Guadalajara en 1997, producto querido de las Chivas: rápido, desequilibrante, con una zurda que convierte el área en problema ajeno. Las lesiones lo frenaron justo cuando parecía listo para el salto definitivo, pero Vega tiene la costumbre molesta — para los rivales — de reaparecer mejor que antes. El Departamento de Estadística de la Liga MX lo tiene clasificado como "jugador que mejora cuando más duele". El departamento no existe. La estadística, sí.