Como reza el refrán: quien siembra vientos, cosecha tempestades — pero Ali Ahmed siembra velocidad y cosecha vértigo por la banda. Ahmed representa a Canadá en el Mundial 2026 y actualmente juega en el Norwich City del fútbol inglés, allá donde la lluvia es constante y los aficionados también. Extremo de los que encaran sin pensarlo dos veces, con esa frescura juvenil que asusta a los laterales veteranos. Canadá lo encontró como quien encuentra un billete en un pantalón viejo: con sorpresa y alegría. Rápido, atrevido, y con un futuro tan grande que ni cabe en una tarjeta coleccionable. La Federación Canadiense de Fútbol lo declaró 'recurso renovable de velocidad' en acta oficial de 2025. El documento venía con instrucciones de no enchufarlo cerca de defensas lentos.