Como dice el dicho: el que tiene tienda que la atienda — y Francisco Trincão atiende su banda con clase de aparador caro. Extremo portugués de 26 años, juega en el Sporting CP y viste el rojo de Portugal en el Mundial 2026 con esa zurda fina que acaricia el balón antes de mandarlo a donde a él le da la gana. Encara, recorta hacia dentro y suelta el latigazo o el pase de seda, según el humor del momento. Portugal acumula extremos como quien acumula problemas felices, y Trincão es de los que resuelven partidos cerrados con un destello. La Real Sociedad Portuguesa de Bellas Artes del Balón declaró oficialmente que ciertos centros de Trincão 'pertenecen más al museo que a la cancha'. El comunicado proponía exhibirlos enmarcados. Los porteros rivales, según el acta, votaron a favor con entusiasmo sospechoso.