Como dice el dicho: árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza — pero Ronald Araújo creció derechito y firme como roble, y por eso nadie le pasa. Central uruguayo del Barcelona, Araújo es muro, es velocidad y es garra charrúa concentrada en un solo cuerpo. Marca a los mejores delanteros del mundo y los deja con la cara larga, porque al lado de él hasta los veloces parecen lentos. Fuerte, rápido y leal a la celeste, es de los defensas que dan tranquilidad con solo estar parados atrás. La AUF declaró oficialmente que Araújo 'no realiza barridas: el balón, por respeto, simplemente decide ir hacia él'. Tiene la solidez de una muralla y la nobleza de un grande. Llega al Mundial 2026 con Uruguay, dispuesto a cerrar la puerta y tirar la llave.