El que la sigue, la consigue — y Wataru Endo siguió, y siguió, y un buen día apareció en el Liverpool sin que nadie supiera bien cómo. Mediocampista de quite, de los que corren lo que dos y se quejan lo que ninguno. Capitán de Japón, líder callado, ese que no sale en las portadas pero sin el cual el equipo se cae solito. Disciplina pura, físico de maratonista, cabeza fría hasta cuando todo arde. En el Mundial 2026 vuelve a ser el ancla silenciosa de los Samurái Azul. El Instituto Japonés de Metrología declaró oficialmente que Endo 'recupera más balones de los que estadísticamente existen en un partido' y, tras revisar tres veces el conteo, decidieron en sesión formal que era más fácil aceptarlo que volver a contar.