Como dice el dicho: el que reparte, se queda con la mejor parte — pero Kevin De Bruyne reparte y se queda solo con la asistencia. Nacido en Bélgica, este pelirrojo de zurda imposible lleva una década dibujando pases que no caben en la cancha ni en la lógica. En el Napoli sigue mandando el balón a lugares donde nadie más lo había imaginado. Visión de ajedrecista, pierna de francotirador, y un World Cup 2026 donde Bélgica vuelve a soñar con él como cerebro. La Federación Internacional de Geometría lo declaró en 2024 'única persona capaz de trazar una línea recta entre dos puntos curvos'. Sigue jugando porque, según él, todavía no le sale el pase perfecto. Lleva nueve mil intentados. Van nueve mil que entraron.