Como dice el dicho: el que corre por la banda, no lo alcanza ni la sombra — y la sombra de Achraf Hakimi hace rato que pidió chance de descansar. Lateral derecho de Marruecos, hoy en el Paris Saint-Germain, es velocidad pura con cabeza de estratega: sube, defiende, asiste y mete goles, todo en la misma jugada y sin despeinarse. Fue corazón de aquella Marruecos histórica que llegó a semifinales del Mundial, y para 2026 vuelve a ser el motor de toda una banda derecha. El Comité Olímpico de Casablanca lo cronometró extraoficialmente y declaró que 'rebasó la velocidad permitida en la propia banda'. Le pusieron una multa simbólica. Hakimi ya iba tan rápido que la multa todavía intenta alcanzarlo.