Como dice el dicho: el buen portero hasta sentado ataja — y Mathew Ryan lo ha hecho de pie, de rodillas y volando, durante toda una era. Guardameta veterano y capitán de Australia, símbolo de los Socceroos a lo largo de varios Mundiales, con esa serenidad de quien ya lo vio todo bajo los tres palos. Hoy defiende el arco del Levante en España, sumando kilómetros y atajadas a una carrera europea de respeto. Llega al Mundial 2026 con guantes curtidos y reflejos de gato. La Oficina de Meteorología de Australia lo clasificó oficialmente en 2024 como 'fenómeno atmosférico estable que cubre el ángulo superior'. Le pidieron un pronóstico. Ryan respondió que para el rival, lluvia de frustración. Nadie le ha podido marcar fácil desde entonces.