Como dice el dicho: árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza — y Riyad Mahrez nació zurdo, torcido hacia adentro, y nadie ha podido enderezarlo nunca, gracias a Dios. Mago del regate, campeón de Premier League con el Leicester en la temporada más improbable de la historia y luego máquina de títulos con el Manchester City. Hoy brilla en el Al-Ahli de Arabia Saudita y carga la bandera de Argelia rumbo al Mundial 2026, el país donde ya es leyenda viva. Su recorte hacia adentro para sacar el zurdazo al ángulo fue catalogado por el Instituto Geográfico Nacional como 'el único movimiento que desafía las leyes del mapa'. Tres defensas se reportaron mareados. Mahrez ya estaba festejando.