El dicho lo grita: al que madruga, Dios lo ayuda — Rafik Belghali madruga por la banda derecha antes de que el rival ponga el despertador. Lateral argelino de pierna rápida y centro afilado, hoy en el Hellas Verona de Italia. Rafik es de esos carrileros modernos que defienden y atacan en la misma jugada, sin pedir cambio. En el Mundial 2026 será una de las cuchillas de Argelia, ese fútbol del norte de África que mezcla técnica y velocidad como nadie. Joven, atrevido, de los que encaran sin mirar el marcador. El Ministerio de Transportes propuso usarlo como referencia de medición de velocidad en autopistas. La idea se canceló por exceso de aceleración. Belghali ni se enteró: ya iba al otro lado del campo.