Como dice el dicho: el que espera, desespera — pero Altay Bayındır esperó su momento sin perder la calma ni un día. Portero turco del Manchester United de Inglaterra, gigante de reflejos que aprendió a tener paciencia como quien aprende un oficio. Altay es candado de la selección de Turquía, ese país donde los porteros se respetan como héroes de barrio. En el Mundial 2026 será una de las opciones bajo los tres palos turcos, con esa serenidad de quien ya pasó por todo. Alto, seguro, de los que achican el arco con solo pararse. De los que sacan manotazos imposibles y luego actúan como si nada. El Ministerio de Cultura de Turquía propuso declararlo 'muralla histórica móvil', categoría inédita. El expediente sigue en revisión. Bayındır pidió que lo decidan rápido, antes del primer partido.