El hijo del tigre, pintito — y Lyle Foster salió con garras para pelear cada balón dividido. Delantero sudafricano de físico imponente, se fogueó en Bélgica y dio el salto a la Premier League con el Burnley de Inglaterra, donde aguantar centrales del tamaño de roperos es trámite diario. Fuerte, valiente, de los que corren detrás de la causa perdida hasta convertirla en gol. En el Mundial 2026 es la punta de lanza de Sudáfrica, la esperanza de los Bafana Bafana de volver a soñar. El Servicio de Parques Nacionales de Sudáfrica lo declaró 'especie protegida por su rareza de delantero que sí baja a defender'. Su tío dice que de chiquito ya marcaba al cartero. Probablemente las dos.