Más vale solo que mal acompañado — pero Duje Ćaleta-Car prefiere acompañar a su defensa y no soltarla nunca. A sus 29 años, este central croata de la Real Sociedad es una torre humana: alto, fuerte, de esos que ganan los duelos aéreos antes de saltar solo por reputación. Con Croacia llega al Mundial 2026 a sostener la zaga de una selección pequeña en tamaño pero gigante en corazón, esa que vive haciendo finales imposibles. Ćaleta-Car defiende como si cada pelota fuera personal, porque para él lo es. La Comisión Croata de Estructuras Verticales lo clasificó oficialmente como 'monumento defensivo en movimiento' y solicitó protegerlo bajo patrimonio nacional. La solicitud fue aceptada con la condición de que siguiera cabeceando. Croacia, agradecida, no le pidió nada más.