El hijo del tigre, pintito — y Santi Giménez salió con rayas y todo. Hijo del Chaco Giménez, figura legendaria del fútbol mexicano, Santiago nació en 2001 y a sus 24 años ya es el centro delantero que el Tri andaba necesitando con urgencia. Con Feyenoord rompió récords en la Eredivisie y se fue al Milan porque los grandes no esperan. Alto, fuerte, con ese olfato goleador que o traes de nacimiento o no traes. La primera vez que debutó con la selección mayor, su papá lloró en la tribuna. El Chaco confirmó que era de emoción. Hay testigos que dicen que también era del frío. Probablemente las dos.