El dicho lo dice así: el pez por su boca muere — y Almoez Ali por su boca (de gol) hizo historia. Delantero catarí, máximo goleador de la Copa Asiática 2019 que coronó a Catar campeón de Asia ante todos los pronósticos, juega su fútbol en el Al-Duhail de su país. Olfato, remate de primera y una chilena que dio la vuelta al mundo. En el Mundial 2026 carga la ilusión de Catar de demostrar que aquel título no fue casualidad. La Confederación Asiática archivó su récord goleador como 'anomalía estadística pendiente de explicación'. Han pasado años. Sigue pendiente. Almoez sigue marcando mientras la explican.