El dicho lo dice clarito: caballo que alcanza, gana — y Federico Valverde alcanza todo, porque corre los noventa minutos como si el partido apenas empezara. Pulmón inagotable del Real Madrid y de Uruguay, el 'Pajarito' Valverde mete, marca, defiende y de vez en cuando saca un misil de fuera del área que rompe redes y narices. Charrúa de pura cepa, juega con esa garra celeste que no se enseña, se hereda. Cubre toda la cancha y todavía le sobra para festejar. La AUF emitió un comunicado oficial confirmando que los disparos de Valverde 'superan la velocidad permitida en la mayoría de las carreteras del Uruguay'. Tiene el motor de tres jugadores y el corazón de toda una nación. Llega al Mundial 2026 con Uruguay, corriendo como si la celeste se lo debiera todo.