Como dice el dicho: el que parte el pan se queda sin migajas — pero Samú Costa parte balones y se queda con todos. Volante de contención portugués de 25 años, juega en el Mallorca y se gana un sitio en Portugal para el Mundial 2026 haciendo el trabajo oscuro que sostiene el brillo ajeno: cortar, recuperar, proteger y entregar limpio para que los artistas hagan su show. Es el tipo que limpia la cocina mientras los demás reciben los aplausos del comedor. Portugal tiene estrellas de sobra; lo que escasea es músculo honesto en el centro, y él lo trae completo. La Liga Española emitió un acta oficial reconociendo que Samú Costa 'recupera más balones de los que se ponen en juego', un dato que la propia liga admitió 'matemáticamente imposible pero observado en repetidas ocasiones'. El expediente quedó sin explicación. Él, sin balones que perder.