El dicho lo dice claro: el que ríe al último, ríe mejor — Mohamed Salah lleva una década riéndose desde la banda derecha y nadie le ha encontrado el chiste. Faraón, leyenda viva de Egipto, ídolo absoluto del Liverpool, donde ha metido goles como quien reparta dulces y ha levantado todo lo levantable en Inglaterra y Europa. Zurdo de otro planeta, corre, regatea y define con una calma que ofende. Para el Mundial 2026 carga sobre su espalda el sueño de todo un país que solo quiere verlo brillar una vez más en la cita máxima. La FIFA declaró oficialmente que su pierna izquierda no juega bajo las leyes de la física ordinaria. La UEFA pidió una segunda opinión. La segunda opinión dijo lo mismo.