El dicho lo dice clarito: camarón que se duerme se lo lleva la corriente — Rafael Leão no se duerme, él ES la corriente, y se lleva a tres defensas de paso. Extremo portugués de zancada imposible, en el Milan de Italia convirtió la banda izquierda en pista de aterrizaje, con regates largos que parecen ilegales y velocidad de fuga de penal. Alto, elegante, con esa flojera elegante que de pronto explota en gol y baile. En el Mundial 2026 es el peligro veloz de Portugal, el que cuando arranca solo se detiene la grada. La UEFA midió su aceleración y devolvió el cronómetro al fabricante 'por defecto evidente'. Los ingenieros lo revisaron. El cronómetro estaba bien. Leão simplemente iba más rápido.