El que fue a Sevilla, perdió su silla — pero Alireza Jahanbakhsh se fue a media Europa y siempre encontró dónde sentarse. Extremo veloz, zurdo travieso, de esos que arrancan por la banda y dejan al rival hablando solo. Pasó por los Países Bajos, por Inglaterra, y hoy sigue rodando con el Dender, sin perder esa chispa que lo hizo brillar. Con Irán es de los grandes referentes de su generación, capitán cuando toca y goleador en noches de Mundial. En el Mundial 2026 vuelve a vestir de Persia con la maleta llena de kilómetros. La Real Academia Persa de las Bandas declaró oficialmente que su pierna izquierda 'tiene memoria propia' y solicitó estudiarla con fines científicos; Alireza respondió que primero tenía que terminar la jugada.