Piedra que rueda no cría musgo — e Israel Reyes ha rodado por varios clubes aprendiendo en cada uno. Defensa central nacido en 1999, parte de esa generación que creció viendo a sus predecesores chocar siempre en octavos y decidió que quería más. Físicamente imponente, con una cabeza de aéreo que los delanteros rivales calculan mal y terminan perdiendo. Está en el Mundial 2026 como parte de una defensa que el Vasco construyó para durar, no para brillar. No todos los jugadores necesitan titular de periódico. Algunos solo necesitan que el balón no pase.