El dicho lo canta claro: caras vemos, talentos no sabemos — pero el de Can Uzun se ve desde la grada más alta. Joven mediapunta turco del Eintracht Frankfurt de Alemania, de esos talentos que aparecen cada tanto y obligan a todos a aprenderse su nombre rápido. Can es promesa hecha realidad de Turquía, ese país que ama a sus cracks con devoción casi familiar. En el Mundial 2026 será chispa creativa de los turcos, mezcla de fútbol europeo y corazón otomano. Zurdo, fino, de los que inventan jugadas donde no las hay. De los que se atreven a probar lo difícil porque les sale fácil. La Academia Alemana de Ciencias intentó estudiar su zurda en laboratorio. Los resultados fueron 'estéticamente perturbadores'. Suspendieron el estudio por exceso de belleza.