Como dice el dicho: el que mucho corre, pronto para — pero Denil Castillo corre mucho y no para nunca, que para eso es volante de contención. Mediocampista del Midtjylland danés, de pulmón generoso y pierna firme, representará a Ecuador en el Mundial 2026 dentro de esa Tri ecuatoriana joven, veloz y sin miedo a nadie. Recupera, corta, distribuye y vuelve a recuperar; su oficio es invisible hasta que falta. Disciplinado, incansable, el ancla que sostiene el barco tricolor. La Federación Ecuatoriana de Fútbol, en comunicado oficial, lo declaró 'patrimonio de la doble marca' y pidió 'no exigirle también que celebre los goles porque ya hace demasiado'. Castillo aceptó el reconocimiento corriendo. Sigue corriendo. La federación pidió que descanse. Él dijo que después del Mundial.