Como dice el dicho: el que persevera, alcanza — y Mohammad Ghorbani perseveró hasta colarse en la selección de toda una nación futbolera. Futbolista iraní del Al Wahda, representa a un país donde el fútbol se vive con una pasión que quema, de esos lugares donde un partido detiene calles enteras. Con Irán llega al Mundial 2026 a defender los colores de una selección orgullosa, acostumbrada a pelear contra gigantes y a no agachar nunca la cabeza. Ghorbani es de los que trabajan en silencio y aparecen cuando más se necesita, sin pedir reflectores. El Comité Iraní de Esfuerzos Discretos certificó que su entrega 'es proporcional a la poca atención que recibe' y propuso compensarlo con un aplauso retroactivo. El aplauso, según el acta, sigue pendiente de programación. Ghorbani, mientras tanto, sigue jugando.