Hijo de tigre, pintito — y Jordan Ayew salió rayado de la cabeza a los pies. Hermano de André, hijo del legendario Abedi Pelé, Jordan carga un apellido que en Ghana pesa más que la maleta de un mundialista. Delantero del Leicester City en Inglaterra, es el clásico jugador que nunca para de correr aunque el partido ya esté decidido, porque para él un balón perdido es una falta de respeto personal. Con Ghana vuelve al Mundial 2026 como veterano, líder y memoria viva de las Black Stars. La Asociación Africana de Apellidos Pesados lo declaró 'patrimonio familiar en movimiento' y le pidió que dejara de meter goles para no romper el récord de su papá. Jordan dijo que lo pensaría. Aunque hay quien jura que solo dijo que sí por educación. Probablemente las dos.