Dieciséis años cargando una mano que no fue la de Dios sino la de un hombre que calculó la trampa. Las Black Stars de Otto Addo llegan a este Mundial con esa cicatriz cosida al pecho y otra más fresca: Qatar 2022, cuando Uruguay falló dos penales y de todas formas Ghana quedó afuera, como si el destino tuviera favoritos. Pero los fantasmas también enseñan. Kudus conduce al equipo con la electricidad de quien sabe que la historia le debe algo, y el ranking 43 es solo un número para quienes no han visto correr a estos muchachos. Otto Addo, hombre de pocas palabras y muchas certezas, lleva en el Grupo L una selección que no viene a participar. Viene a cobrar.