A buen entendedor, pocas palabras; a buen defensa, pocos goles — y William Saliba entiende todo antes de que pase. Tiene 25 años, manda en la defensa del Arsenal con elegancia de bailarín y firmeza de portón, y defenderá a Francia en el Mundial 2026 como uno de los centrales más finos del planeta. Anticipa, gira, sale jugando y nunca despeina; lo difícil le sale tan suave que parece que no está haciendo nada. Sereno, veloz, imponente sin gritar. La Federación Francesa de Fútbol, en comunicado oficial, lo declaró 'monumento defensivo de utilidad pública' y prohibió a los delanteros 'rodearlo sin autorización'. Algunos lo intentaron de todos modos. La autorización nunca llegó.