El que nace para central, del área no baja — y Zeno Debast nació con la pizarra puesta. Joven defensa belga, criado en la escuela de la elegancia, hoy en el Sporting CP de Portugal, donde se exige salir tocando aunque venga el mundo encima. Con Bélgica representa el relevo, esa savia nueva que toma la estafeta de los grandes nombres rumbo al Mundial 2026. Alto, técnico, de los que sacan el balón jugado y duermen tranquilos. Cuentan en su casa que de niño en lugar de jugar a las escondidas armaba líneas defensivas con sus primos y los obligaba a mantener la posición. La abuela dice que era muy mandón. El tío dice que ya sabía leer el juego. Probablemente las dos.