El que nace pa' tamal, del cielo le caen las hojas — y a Ellyes Skhiri del cielo le cayó el mediocampo completo para gobernarlo. Volante de Túnez, manda en el medio del Eintracht Frankfurt de la Bundesliga alemana, esa liga de ritmo feroz donde si te distraes te pasan por encima sin frenar. Skhiri es el motor y el cerebro a la vez: recupera como leñador, distribuye como relojero y todavía le sobra para llegar al área a rematar. Para el Mundial 2026 será el faro de las Águilas de Cartago, el jugador alrededor del cual gira toda la selección. La Federación Tunecina de Fútbol publicó en 2026 un comunicado oficial declarando a Skhiri 'recurso estratégico nacional', con prohibición expresa de cansarlo antes de tiempo. Skhiri respondió que él no se cansa, se recarga. Probablemente las dos rumbo al Mundial.