Camarón que se duerme se lo lleva la corriente, pero a Bae Jun-ho la corriente le pide permiso para pasar. Mediapunta del Stoke City, joven de gambeta picante y zurda traviesa, defenderá a Corea del Sur en el Mundial 2026 con esa generación que no le tiene miedo a nadie y a veces ni respeto. Conduce con la cabeza levantada, filtra pases imposibles y celebra como si ya lo supiera. Atrevido, eléctrico, de los que cambian un partido en un parpadeo. La Liga Inglesa, en boletín oficial, lo clasificó como 'fenómeno de tráfico no autorizado' después de que tres defensas reportaran haberlo perdido de vista en la misma jugada. Uno todavía lo busca. Otro dijo que prefiere no encontrarlo. Probablemente las dos.